La ciudad sobrevivió a la esclavitud a mano de los conquistadores, ataques piratas en los siglos XVIII y XIX y desastres naturales. Asimismo, el puerto tiene una larga y rica historia, desde asentamientos indígenas y haber recibido a Hernán Cortes como el primer turista europeo. Fue bautizada como Santa Lucía, bajo la bandera de Santander, España y hoy día se mantiene como uno de los sitios preferidos por el turismo, tanto nacional como extranjero.

En este punto geográfico de México, principió el comercio con el Oriente, mediante las expediciones del Galeón de Manila o Nao de la China, a través de las cuales los productores españoles y americanos eran enviados al lejano Oriente, y a su vez se recibían mercancías de aquellas tierras. La bahía de Acapulco, por su estratégica ubicación, sirvió para crear en el virreinato el Fuerte de San Diego, cuya primera edificación -destruida por un terremoto en 1776- antecedió a la fortaleza que ahora incluye un museo.

Mexicanos adinerados, escritores, estrellas de Hollywood y europeos del jet-set pronto se congregaron en Acapulco. Fue precisamente ahí donde Elizabeth Taylor contrajo matrimonio con Mike Todd; John F. Kennedy y Brigitte Bardot gozaron sus lunas de miel, y Frank Sinatra, Judy Garland, Harry Belafonte y el Barón de Rothschild se convirtieron en visitantes frecuentes.

Fue refugio de políticos millonarios y de jerarcas árabes perseguidos, así como morada de estrafalarios millonarios como Howard Hughes -El aviador-, y se convirtió en el sitio más importante de América para vacacionar en playa durante los años 50, después de la Segunda Guerra Mundial, en que viajar a Europa era muy inseguro y, por lo tanto Acapulco fue la meca del turismo mundial.

Más recientemente otras celebridades internacionales como Luís Miguel, Julio Iglesias y Plácido Domingo, adquirieron casas para su residencia personal en el puerto.

Hoy día, equipos de filmación de cadenas televisivas y compañías de producción de cine provenientes de distintas regiones del mundo, así como fotógrafos y reporteros de un gran número de publicaciones internacionales, llegan a Acapulco para registrar su incomparable belleza natural y su personalidad efervescente.

Sin embargo, no siempre fue así. Fue hasta finales de los años 20 cuando se abrió el primer camino transitable que comunicaba al puerto con la ciudad de México. En ese entonces la travesía duraba más de una semana, pero había suficientes viajeros que lo realizaban para impulsar la construcción del primer hotel, en 1934. Se dice que la transformación de Acapulco en “principal destino turístico”, se inició cuando el Príncipe de Gales y futuro Rey, Eduardo VIII, visitó la bahía en una expedición de pesca.

Donde en la década de los 40’s había dos o tres pequeñas casas de huéspedes, ahora hay más de 300 hoteles y en las faldas de sus cerros se localizan mansiones millonarias con las mejores vistas de la bahía. Hoy en día, Acapulco es uno de los sitios vacacionales más emocionantes en el mundo, que cautiva a los amantes de los días cálidos y las eternas noches, en que la luna y las estrellas son cómplices de fiestas glamorosas.

Debido a esta enorme expansión, Acapulco se divide en tres grandes áreas conocidas como: Acapulco Dorado, Acapulco Diamante y Acapulco Tradicional.

Acapulco Tradicional:

Se ubica desde Caleta al Parque Papagayo. Fue en las décadas de los años 30´s y 40´s cuando Acapulco contaba ya con algunos servicios urbanos y de comunicación (campo de aterrizaje, agua potable y carretera desde la Ciudad de México) cuando empezó a ser realidad la idea de convertir al lugar en el primer desarrollo turístico de México. En esta área se localizan los primeros hoteles y casas de huéspedes.

Acapulco Dorado:

Va desde el Hotel Krystal Beach hasta la Base Naval. En los años 50´s, 60´s y 70´s nuevos hoteles abrieron sus puertas al turismo. Acapulco empezó a acaparar la atención mundial, por lo que personalidades de la política, el arte y la farándula lo eligieron como destino para vacacionar, trabajar temporalmente e incluso para vivir.

Acapulco Diamante:

Comienza desde la carretera escénica y termina por el área de Barra Vieja. Es una zona turística altamente moderna con hoteles de primer nivel, confortables condominios, villas privadas y residencias de lujo.